queda prolijo y no se ve.
(Nunca mejor dicho: ojos que no ven corazón que no siente)
Como siempre en el taller hemos encontrado en la toma de aire de un viejo parlante (caja) el cual tiene las dimensiones internas esasactas iguales a las aspas de un fan está estándar.
Groseramente procedimos a recortar los amarres del motor dejando solamente una nicho de plástico donde está amarrado el bobinado del rotor.
Tomamos una pala (de las que se usan para revolver el café) las que son descartadas por cientos a diario
Cortamos dos pequeñas ranuras con el soldador caliente en los laterales del tubo de ventilación, teniendo en cuenta que uno sea un poco más grande ya que esto nos servirá para ajustar (centrar) el motor para que no rose contra el tubo. También por este último orificio un poco más grande pasarán los cables de conexión de nuestro fan.
Procedemos a uno de los pasos finales que es pegar con pegamento instantáneo (la gotita) el disco de plástico que soporta la bobina sobre nuestro puente de acrílico trasparente, que luego de centrado también será apegado con este pegamento en los bordes del tubo.
Lo hacemos funcionar con una fuente de alimentación externa con el fin de comprobar esté perfectamente centrado y no rose en los laterales del tubo antes de pegar definitivamente con la gotita.
Perfora ambos lo más exactamente posible el panel frontal de nuestro gabinete, teniendo en cuenta que el sobre borde que tiene el tubo de ventilación no está para pequeñas imperfecciones, no debemos abusar de este margen de error.
Montado finalmente en el panel frontal no quedar de la siguiente manera.
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